COLISEO (poema)
Esta vez mis sandalias son de turista. No te confundas, no te goteo con mi angustia ni te suplico con mi carne. Ahora que la sangre no me estorba en los ojos, sólo he venido a mirarte, derrumbado. De este lado de Roma, cuando te aproximas al polvo, tus fracturas son emocionantes tu dolor causa risa. De ese lado, te confunden las miradas afiladas los ecos que piden sangre y toman vino. Mientras tu osamenta lucha por mantenerse firme el tiempo te declara quebrantado. Esta vez, seré yo, quien aprecie la belleza de tus ruinas -Recuerda- ya no soy gladiador(a), sino turista y tú fuiste bestia y laguna. (Anais Torres Suárez)